
Cuando la red se convierte en el cuello de botella de la economía, el problema ya no es energético: es estructural
La reciente información publicada por El Economista sobre la imposibilidad de admitir nuevas solicitudes de puntos de conexión eléctrica para vivienda, centros de datos o industria pone de manifiesto un problema estructural que va mucho más allá de un episodio puntual de saturación de la red.





























